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domingo, 27 de mayo de 2018

LESBIANAS EN ECUADOR ¿ LAS VILLANAS O LAS INVISIBLES?



El lesbianismo a pesar de tener una larga e interesante historia a través de la humanidad, aun es un tabú en nuestro pais. Desde mi adolescencia, con el boom del SIDA y la culpabilización hacia nosotros por ese "Dios que nos castiga" y encima de eso, nos echaron la culpa de que la enfermedad se propagó en el mundo. Siempre se ha representado a la homosexualidad solo desde la óptica de que es sexo de "hombre con hombre". Ni siquiera se hace una insinuación de una "mujer con otra mujer”. Esporádicamente en los noventas se hizo alusión en alguna novela "bomba" o en el tema del grupo español Mecano "Mujer contra mujer".


Me refiero a que para la mentalidad que tiene nuestro pais es increíble e impensable que una mujer prefiera a otra mujer como su pareja en vez de a un hombre. Esto no se menciona ni se toma en cuenta, solo se lo llama conducta "desviada o pecaminosa". Es tal la incredulidad de la sociedad que ni una sola mención acerca de nosotras.
A pesar de tener unos padres que se esfuerzan y presumen de conocer los fenómenos sociales y culturales, personalmente jamás supe algo acerca de la homosexualidad de boca de ellos. Cuando tenía 11 años pregunté inocentemente a mi padre el significado de la palabra “homosexual”. El me contestó: "busca el significado de homo y allí sabrás el resto" y rápidamente se distrajo a propósito en otra cosa.

Mis padres jamás se preguntaron el porqué su hija seguía soltera cuando el resto de sus hijas tenían novios y hasta hijos en camino. Ellos nunca mencionaron el porqué yo ni siquiera tenía un romance con un chico o algo por el estilo. Ahora que soy una mujer que bordea los 30, sé perfectamente lo que significa "homosexual" y "lesbiana", sé también que hay en Ecuador muchos dirigentes "dinosaurios" que prefieren dejar que sus arcaicas ideas sigan rigiendo nuestros destinos, debido a que creen que eso nos "salvara de la crisis social". Se nos ha convertido en "objeto de burla" de la gente para hacer "comedia" de aspectos dizque "cotidianos".

En el programa de televisión "Mas allá del rating, vimos la falta de preparación de la presentadora que no conocía conceptos básicos sobre “diversidad sexual” y desconocía el significado de las siglas "GLBT". En aquel programa se hizo alusión a que nuestra "invisibilidad" hace posible nuestra "inexistencia" en la televisión ecuatoriana, mientras que en ciertos programas como "De la vida real" se menciona casos donde se coloca a lesbianas como las "villanas" del cuento, y justamente en ese mismo canal a altas horas de la noche presentan películas "eróticas" donde en la mayoría de casos se presenta a la lesbiana como una adicta al sexo, la roba esposas, la roba novias, o es la abandonada por su novio o marido reinvindicando a la heterosexualidad como el "final feliz" o lo correcto.

Personalmente, al encarar mi realidad y aceptar mi sexualidad, aprendí que debo enfrentar una lucha diaria ligeramente mas ardua que la de una mujer común; primero porque debo saber lidiar con gente persistente; segundo porque debo saber elegir con quien poder ser sincera para "salir del closet", y después de ello forjarme una vida como profesional y persona.

Realmente es importante que no solo nuestros(as) representantes exijan cambios tratando de hacer que películas y programas de televisión expongan nuestra temática de forma mas objetiva, sin burlas, o protestar por la mala imagen que nos dan o exigir más seriedad e interés de las autoridades sobre las constantes amenazas, asesinatos y violaciones a los derechos humanos que sufrimos, sino también nosotras con nuestra conducta demostremos que no somos invisibles, villanas, roba novias o pervertidoras de juventudes.

Además de cuidar nuestra integridad física, debemos trabajar para mejorar las condiciones sociales que nos atañen como mujeres y como minoría, es un "trabajo de hormiga" urgente, pero ¡HAGAMOSLO YA!.

Vicky Schindler
vicky_mmiv@yahoo.com.ar
Organización de Mujeres Lesbianas del Ecuador

miércoles, 29 de marzo de 2017

NO ES NECESARIO UN PENE , PARA QUE NOS HAGAN SENTIR COMO MUJERES

Y AUNQUE LO PROBE DE VERAS NO CAMBIO MI PREFERENCIA.

Me parece cómico como uno recuerda ciertos incidentes. Al leer el artículo de mi amigo Francisco Guayasamin " Tengo ganas de comerme un maricón" se me vino a la cabeza la primera vez que mantuve relaciones sexuales con alguien: Christian. Aunque no debería llamarlo así, porque si entregué el corazón en ese momento.

Tuve mi primer enamorado oficial a los 15 años. Tenia permiso de mis padres, se ganó el cariño de ellos. Lo conocí dentro de mi colegio pues era hermano de una compañera de curso. Me gustaba mucho además que me hacia reír la vida. Cuando salíamos al cine o a comer era agradable tenerlo a mi lado. Era un caballero, era muy cariñoso.

Fuimos enamorados unos meses, luego peleamos. Y para navidad volvimos. A esa edad este tipo de cosas suelen ser unos dramas tipo novela mexicana Maria la del barrio o Marimar. Cierto olvidé decir que el tenia 16 años. O sea, estábamos en plena etapa de la locura, hormonas revueltas y descubrimiento de sensaciones.

Entre una salida y otra, obvio las hormonas hicieron su agosto. Besos van, besos vienen. Manitas van por ahí y manitas por otro lado. En fin a mis 16 añitos perdí la virginidad, bueno el también así que mas que sea por ese lado la cosa iba bien. A los 16 uno tiene una mentalidad idealizadora, la persona que nos acompaña creemos que es la elegida. A pesar de que en ese momento estaba con los líos en mi cabeza: ver mujeres y quedarme casi sin respiración; pues esa no era una opción para mí. Suficiente era con sentirme pecadora teniendo relaciones con mi enamorado sin casarme y educándome en colegio católico. También me estrese con un posible embarazo, en fin demasiada complicación para una pelada. En ese tiempo hasta pensaba que si venia el fin del mundo la primera en freírse en las pailas del infierno iba a ser yo.

Así que por ese momento viví mi etapa hetero. Salía, me divertía, con mi pelado que luego paso a ser novio oficial pues pensábamos en matrimonio, hijos y cenas familiares. Luego de 3 años de noviazgo vino el compromiso, el anillo, las compras de cocina y demás artículos para el hogar. No voy a fingir que me agradaba la idea de formar un hogar, pero siempre me venían los pensamientos raros con las mujeres. Y no sabía que me pasaba.

Cosas que nunca dejan de faltar, discutimos y muy fuerte. De pronto tomamos rumbos distintos y quizás así fue mejor. Porque tal vez si me hubiera casado y tenido hijos seria: otra lesbiana casada sin opción a decir o intentar algo por miedo a perder a sus hijos y su estatus. Así que de veras siento que fue mucho mejor de esta manera, además estoy segura que el será feliz con otra persona, en una vida marital de verdad y la verdad yo no hubiera sido de mucha ayuda que digamos.

Luego hice lo que muchas amigas en mi misma situación hicieron, usar a un hombre para ver que sucedía. Eso si, sin amor de por medio. No se si para bien o mal pude separar ambas cosas: amor y sexo. Pero en ese momento fue lo mejor que pude hacer. Tenía un amigo Luis, muy simpático, con un cuerpazo y unas abdominales que matan a cualquier mujer, lastima a mi no. Pero sirvió para mi propósito. Quise descubrir que seria hacerlo por simple, pura y neta arrechera (disculpen el vocabulario pero así nos hablamos en cristiano). Como les dije no soy fea ni hermosa, pero si tengo agarre con el grupo masculino. Así que empezamos a vernos más seguido. Y un día en mi casa como que la chispa prendía así que preferí ponerle un stop y le dije: me caes bien y te aprecio mucho. Pero no estoy interesada en una relación. Si quieres esto será algo sin compromisos. Tú tienes tu vida y yo la mía. Y así, pasamos casi ocho meses en el hueveo. Lo aprecio mucho, al fin y al cabo como amigo nunca tuvimos problemas y siempre encontré apoyo en el. Pero luego de intentar de veras sentía que eso no me llenaba. Los hombres no encajaban en mi vida.

Así que le dije hasta luego, el no quería. Porque en algún momento se había enamorado de mi. Bien ilógico ¿cierto? Hay tantas chicas que quisieran que sus pelados, vaciles y demás mueran de amor por ellas... ¿Y yo? Irónico como amiga estaba ahí, pero no como algo más. Y varias veces me propuso matrimonio; y yo: NO. Incluso llegó a pelearse conmigo por no tomarlo en serio. Y llego a decirme que yo sólo lo había usado. Y le dije: disculpa si soy directa pero tú y yo quedamos desde el comienzo en que esto no se iba a convertir en amor. Sino que nos apreciábamos y listo. Ni yo te exigía, ni tú me exigías. ¿Entonces? Yo estaba siguiendo las reglas pero ¿qué pasó? Igual terminamos nuestra extraña relación. El se hizo o yo le hice mucho daño. Y aunque algunas veces a intentado que vuelva con el. No puedo, de veras que no es algo que quiera volver a hacer.

Luego de este período decidí que realmente lo mío no eran los chicos. Y dije: bueno, ahora si despejada mi duda. Sin haberme complicado tanto la existencia y sin una hombre a mi lado voy a ver que sucede con las mujeres. Como les conté para conocer chicas me conecte al mirc. Y en donde conocí varias chicas. Una de las cuales era Soraya, de quien ya les hable en el primer relato. Comenzamos a salir, a pasear.

Comencé a ir a su casa y demás. Me gustaba su compañía y vacilamos, pero nunca llegamos a una relación más íntima aunque ella si quería. Me gustaba muchísimo, pero para llegar a eso necesitaba tener una relación un poco más seria. Pensaba que no era de ir metiéndome en la cama con cuanta mujer pasaba en frente. Así que espere a que llegara alguien con quien tuviera una relación, es decir, haberme amarrado. Y mi primera pareja Cecilia pues era muy chévere, salíamos, me iba a ver a la u. Como tenia una niña y a mi me gustan los bebes, estaba chocha, es decir fascinada. A pesar que era bastante fuerte, me gustaba. Su trata para conmigo era lo máximo, super cariñosa; en fin, estaba super elevada. Y la primera vez que estuve con ella, para mi fue casi como haber tocado el cielo con las manos. O haber jugado con la luna y el sol entre mis dedos. Es que lo que había sentido con los 2 chicos con los que estuve, no estuvieron mal. Pero estar con una mujer fue, así como dice mi pana Enrique Iglesias, casi una experiencia religiosa. Ese día estaba tan embobada que ni me acuerdo como llegué a casa. Ojo no había bebido nada. Estábamos viendo tele en su casa y las cosas se dieron. A plena luz del día y con sol. Nada de alcohol encima así que estuve suuuuuuuper consciente de lo que hacia, recuerdo todo casi como si lo viviera de nuevo.

Llegue a casa y recuerdo que tenia la sensación de que todos sabían lo que venia haciendo. Me sentía culpable, asustada pero estaba emocionadaza. Luego cuando me calmé, me senté en el filo de mi cama. Tome un poco de aire y me dije:

DEFINITIVAMENTE SOY LESBIANA. ME GUSTAN LAS MUJERES. Y NO HAY MAS VUELTA QUE DARLE A ESTE ASUNTO. Obvio ese día ni dormí de la emoción!! Pero esta fue mi primera experiencia, tanto con un hombre Y con una mujer.

Mi moraleja es: NO ES NECESARIO UN PENE PARA QUE NOS HAGAN SENTIR. Y AUNQUE LO PROBE DE VERAS NO CAMBIO MI PREFERENCIA. ME GUSTAN LAS MUJERES, DEMASIADO.

Mafer Orellana©

DE DISCRIMINADAS A DISCRIMINADORAS


Las "camionas", las bisexuales, las femmes e incluso, las que viven en zonas menos acomodadas, han sentido alguna vez la mirada poco amigable del resto de sus pares. En una sociedad con una alta cuota de prejuicios y discriminación como la ecuatoriana, las lesbianas no están afuera de esta realidad.


Hace tres años Lorena tenía el pelo corto, se vestía con ropa ancha y negra y se pintaba las uñas moradas. Tenía 19 y trabajaba de mesera en un café. Estaba recién "saliendo del closet", aunque desde los 14 años se asumía como lesbiana. Una noche de septiembre conoció a Karen en una discoteca de ambiente. Era tal como le gustaban las mujeres: pelo largo, castaño, ojos grandes, mucha sonrisa, mucha mirada, nada de garabatos, ropa ajustada, movimientos suaves. Lorena la sacó a bailar, la invitó a tomar una cerveza y le abrió la puerta del taxi para ir a dejarla a su casa a las 4 de la mañana.

Al día siguiente, volvieron a salir, y al siguiente, y al siguiente. "Fueron dos semanas donde sentía que estaba en las nubes, estaba loca por ella. Por primera vez en mi vida sentía como yo creía que debía ser el amor correspondido, como en las que cuando una es chica ve en la películas y las teleseries", cuenta Lorena. Pero la película romántica de Lorena cambió abruptamente el sábado cuando conoció al grupo de amigas de su novia. Las vió sentadas en el living de la casa de Karen. Todas muy delgadas, maquilladas, adornadas con aros, anillos, visos, tacos.

Lorena llevaba los pantalones caídos y un jockey que decía "I Love NY". Durante toda la noche habló muy poco. No participó de las conversaciones del resto de las chicas y trataba de ignorar sus bromas. "Me sentía pésimo, sólo pensaba en irme, me sentía como súper cohibida, me decían tonteras, eran crueles. Todas se reían".

Pero lo más duro para Lorena vino al día siguiente, cuando Karen no le contestaba el teléfono. A los dos días le llegó un correo de su novia. "No me llames ni me busques más porque yo quiero estar con una mujer, no con un hombre con vagina como tú", le dijo. Fue la primera vez en que Lorena se sintió discriminada, y más que por su novia, por la influencia de su grupo de amigas. Luego vendrían tres episodios más, donde los calificativos de "camiona", "amachada", "ahombrada" serían recurrentes.
"Pasé por una crisis después de lo de la Karen. Hasta llegué a odiarme por ser así, pero no iba conmigo el portarme como barbie. Soy mujer, me gusta ser mujer y me gustan las mujeres, pero no del tipo de mujer que llora por todo. Sé cambiar enchufes, arreglar cosas, me carga pintarme y usar ropa apretada. Me gusta conquistar, proteger, cuidar".

Claudia tiene 26, y era una de las chicas que hace tres años estaba sentada en el living de Karen, burlándose de Lorena. "Me apesta esa actitud de macho que tenían las camioneras. Y no tiene que ver con el pelo, la ropa. Es la forma en que se comportan, es cómo se expresan, cómo se mueven. La mujer tiene que ser mujer, es lo que es. Por culpa de las camioneras todo el mundo jura que las lesbianas somos mujeres con ganas de ser hombre", explica Claudia.

Hasta los 22 años Claudia salía con hombres. "Si elegí a una mujer como pareja es porque me encantan como son ellas. Es la gracia que tienen. Es como si un hombre gay quisiera estar con una loca, que es casi el equivalente a una mujer con pene", añade.

A Carolina le gusta que le digan Caco. Jamás Carola. Apenas le perdona a su abuela que la llame "Carolita". Tiene el pelo rubio corto y parado atrás. Le gusta jugar a ser ruda, se sabe masculina, y eso le encanta. "No me considero femenina, pero tampoco camionera. Me lo han dicho pero a mi me importa tan poco. Porque en el fondo las mujeres femeninas se mueren por las que son masculinas. Todas mis parejas han sido muy “femmes”, pues es la idea, complementarse. Y eso no quiere decir que yo me sienta el hombre de la relación, eso es una tontera, no existe, nadie es el hombre, sólo que una tiene rasgos más femeninos y la otra más masculinos, es como decir a una le gusta la leche descremada y a la otra, entera".

Roxana está acostumbrada a que le digan que es ahombrada. Desde el colegio, donde jugaba fútbol con los niños y conversaba de "mujeres" con sus compañeros. No le van las faldas y menos el color rosado. Blusas grandes, faldas largas y chaquetas sin mangas son las prendas que más abundan en su closet.

El tipo de mujer que levanta sospechas de su lesbianismo donde va, al ajustarse tan bien al imaginario universal. "No podría decir que me han discriminado, porque yo no pesco, pero sí es cierto que te miran raro, y más que la gente en general, las mismas lesbianas te miran con terror, porque eres como todo lo que ellas no quieren ser para que no se les note", asegura. A sus 34 años, Roxana ha tenido parejas que no han querido salir a la calle con ella por creer que su lesbianismo quedará expuesto. "Es sólo miedo, y el miedo se va venciendo, ahora las mujeres están menos discriminadoras que hace cinco años", plantea. "Pero son tonteras, imagínate si nos pusiéramos a discriminar a las que son “femmes”, hiciéramos chistes de ellas o no quisiéramos salir con ellas porque puede poner en duda nuestro lesbianismo. Sería absurdo. Por eso creo que es una huevada", sostiene. María José, no se siente ni masculina ni femenina. Ni siquiera piensa en eso. Cuando sus amigos de la universidad le preguntan cómo le gustan las mujeres, responde que "lindas y femeninas".

Pero ni siquiera sabe a que se refiere con exactitud su respuesta. "La cuestión es, ¿qué es ser femenina?, ¿pintarse y usar ropa tipo chicas de Mecano? ¿Y qué es ser masculina?, ¿arreglar autos y tener el pelo corto?.

Las lesbianas estamos llenas de prejuicios tontos e incoherentes. Todas dicen que les cargan las camioneras, pero todas se mueren por el personaje de Shane (The L Word) y no hay mujer más camionera que ésa", explica. María José. No cree ser discriminadora con las mujeres más masculinas, pero sí hace bromas al respecto a veces estás con una amiga, y es típico decir alguna tontera como "Hay, sácate eso, ¿Eres camionera acaso?", o "No seas así, pareces camionera". Y quizás ahí está el problema, en que no somos directamente discriminadoras, pero si hacemos bromas y nos burlamos. Es ahí donde tiene que empezar a notarse el cambio de mentalidad: ser más abiertas de mente".

Una entrevistada que prefiere mantener el anonimato, al igual que María José, solía responder "linda y muy femenina", cada vez que le preguntaban como prefería a las mujeres. Pero recuerda que hace dos años llevó a la casa de su madre a la mujer que tanto le gustaba y que luego se convertiría en su novia. Tomaron once las tres juntas, conversaron y se rieron. Cuando la chica se fue, la madre le pregunto a su hija: "A esto te refieres cuando hablas de ser camionera, ¿cierto? ¿Así como ella?". La hija rió, ni siquiera lo había notado. "Al diablo los prejuicios", pensó.

Mafer Orellana©
Grupo País Canela™
mafer_orell@yahoo.com

AMOR DE MUÑECAS






Durante mucho tiempo el ser homosexual, en su fase plena de humano racional, ha sido cuestionado y mal visto como lo sabemos, pero eso si incansable luchador por hacer prevalecer lo único que considera verdadero, la igualdad como seres y el amor como humanos, amor que desinteresadamente como un hombre y una mujer, también somos capaces de sentir y mantener, de alimentar y proteger.

Hace mucho tiempo atrás relaciones homosexuales, solamente se las consideraban a las que las que eran mantenidas únicamente entre hombres, ser gay era (y es) para muchos un verdadero y único pecado, que solo podía ser castigado con la flagelación o llamada purificación, la castración y en algunos casos la muerte; sin embargo la mujer en su calidad de ser débil, decidió también hacer sentir su posición, hacer saber a los demás que eran capaces de sentir las mismas emociones y sentimientos hacia un ser de su mismo sexo.

Cuestionadas, no se si en mayoría o minoría que los hombres, pero igualmente mal vistas; las lesbianas hoy en día son una pieza clave en la comunidad gay a nivel mundial, dignas de formar relaciones duraderas, estables, basadas tanto en la estabilidad económica como laboral.

Cabe destacar que antes el ser lesbiana, era sinónimo de ser "marimacho", aquel personaje que usaba ropa de hombre y tenía un desenvolvimiento completa y absolutamente masculino, y era precisamente por eso que eran (y son) mal vistas, al adoptar posiciones que no iban para nada de acuerdo con su naturaleza humana. Hoy en día en cambio el ser lesbiana está muy alejado del ser marimacho, ricas en una excelente delicadeza femenina, ahora son sutiles, elegantes, para nada “obvias” como diríamos, claro que aún existen sus excepciones.

Desde que se que soy gay, nunca había tenido la oportunidad de tratar directamente con una de ellas, pero la oportunidad llegó y está representada con las dos mejores de los personajes Xena y Jolie. Primero fue Xena, vaya nunca me imaginé que se convertiría en parte importante de mi vida, la compenetración con ella es casi exacta (no creo en la perfección), su carácter, dinamismo, creatividad, sensatez, pero sobre todo la sencillez y la originalidad hacen de ella un ser único entre millones, no se imaginan la cantidad de discrepancias que hemos tenido, desde las más absurdas peleas, hasta las más ricas experiencias, no hay cosa que no pueda compartir con ella, a pesar de que se que no está de acuerdo con mis ideas, me apoya, a pesar de que no está de acuerdo con mis actos, me cuestiona y me apoya, es sencillamente genial, ella dice que soy su “puto” favorito, mientras que yo le digo que es mi “bitch” preferida; francamente me tardaría horas en plasmar lo que ella realmente es, sin embargo no puedo dejar de decir que todo aquel que tenga la oportunidad de encontrarse con ella en alguna circunstancia de la vida, debería sentirse más que afortunado.

Luego llegó Jolie, vaya mi linda amiga Jolie, cuando nos conocimos fue algo circunstancial y sin importancia, pensé que era una amiga casual, que equivocado estaba, cuando ella llegó a Xena, nunca pudo haber sido en el mejor momento, fue como aquella persona que llega a ti en el momento justo y en el instante correcto; cuando me enteré que ella era mucho más que una amiga para Xena, sentí como si ya hubiera sabido lo que se vendría, a pesar de que yo se lo comenté a Xena en algunas ocasiones; cuando decidí contarle que yo era gay no fue para nada difícil, solo me dijo que le alegraba saberlo, me sonrió y me abrazo, y al oído me dijo que agradecía que haya confiado en ella. Jolie, es elegante, sutil, reservada, una niña de la cual todos quedan encantados de ver, hablar con ella es genial, por lo menos conmigo tenemos una compenetración bárbara, poseemos los mismos gustos en chicos (cosa que molesta a Xena), y su equilibrada forma de pensar hacen de ella que no sea un ser cualquiera; perseverante, persistente, siempre aferrada a sus convicciones, y un tanto cerrada a veces, Jolie es una dama como yo le digo, y junto con Xena hacen una pareja muy muy especial.

La profunda admiración que les tengo, no se compara con nada, ellas son el fiel reflejo que el prototipo de lesbiana convencional (machorra) quedó a tras, ambas son muy muy femeninas, se sienten orgullosas de ser mujeres y sobre todo de ser lesbianas, pero más orgulloso me siento yo de haber tenido el honor de conocerlas y placer de haber compartido tanto con ellas. Las quiero mucho mis grandes y entrañables amigas.

Xavyer Vasquez Oñate©

lunes, 27 de marzo de 2017

CHISMES, CUENTOS Y AMORES NO CORRESPONDIIDOS

Cuando oímos los chismes de personas que conocemos nos parece tan entretenido, ¿cierto? Quién diga que no debe tener la nariz más larga que Pinocho. Los rumores o chismes hay por montones, tanto como robos en cada esquina de la ciudad de Guayaquil. ¡¡Es terrible!! Pero en fin, cuando oímos o vemos algo no esperamos a corroborar que sea cierto, sino que nos armamos el cuadro y la historia. Y en cuestión de segundos llamamos a nuestr@s intim@s para contarles el “chisme calientito, recién salidito del horno”.

Te ha pasado, me ha pasado, no podemos mentir. Es lógico somos seres humanos y cualquier cosa que nos llame la atención tratamos de conocerla hasta el más mínimo detalle, y si no lo sabemos nos inventamos o sacamos conclusiones a veces descabelladas. Claro seria mejor si nos preocupáramos tanto por nuestra relación de pareja, amistades, familia y necesidades. Pero nos gusta malgastar el tiempo en cosas que realmente no tienen mayor importancia.

Pero ¿alguna vez has sido parte del chisme? ¿Alguna vez te involucraron sin tener nada que ver? Pues SI a todos, lean bien A TODOS nos ha pasado. Y creo que es una de las tantas situaciones que nos toca afrontar. Pero vamos, es bien entretenido, no lo podemos negar. La falla es cuando nosotros somos los partícipes de esta situación. A mi me han inventado hasta que he tenido relaciones con algunas chicas, y la verdad ni siquiera en pantalón de baño las he visto menos llegar a intimar.

Y con algunas ni siquiera he intercambiado palabras. Pero así somos, así nos mostramos y así cuenteamos. Claro también existen los malos entendidos. Soy una persona que se lleva bien con tod@s. No me gusta hablar de más y mucho menos de lo que no sé; y si me entero de algo se lo cuento inmediatamente a mi almohada para evitar que se me salga en alguna reunión. No digo que no lo haya hecho pero obvio algún problema tuve al contar algo así que mejor evitamos cualquier problema futuro. La experiencia es la mejor guía para evitar problemas.
He oído historias sin fin sobre personajes de televisión, sobre amigas, sobre amigos, sobre cantantes en fin, tal vez hasta de ti que lees el articulo. Tal vez has oído de mí también. ¿Quién sabe? Nosotros llevamos chismes y cuentos de hasta gente que no conocemos. Pero solo nos recuerdan: oye ¿recuerdas el mancito que te conté el otro día? O ¿te acuerdas de la loca de la que te hable? Y ya sabemos de que mismo es que nos hablan. Digan que no y les seguirá creciendo la nariz como a pinocho. Pero a veces también nos encontramos en situaciones complicadas. La última que me paso a mi fue la siguiente. Tengo una fan, nos llevamos bien pero en múltiples ocasiones me ha tocado ponerla en su lugar.

Le he dicho que tengo pareja y que a parte de una gran amistad no busco nada. No soy una persona de agredir o gritar, peor burlarme de los sentimientos de alguien, pero debemos ser mas conscientes de cuando nos dicen no. De pronto nos volvemos obsesivos y hasta la otra persona comienza a sentir miedo. Esta persona me dice que esta enamorada de mi, que sabe que la aprecio pero que ella no puede ni respirar sin mi.

Me envía unos mensajes al celular más repletos de amor. Obvio a cualquier se le eleva el ego pero de pronto se pone a beber y las amigas saben que es por mí. Y me ven como la mala de la historia. Pero ¿si le paro bola no me van a ver igualito? Todo tiene un punto de vista de acuerdo a nuestra conveniencia. Ella por su lado quiere que le preste atención. Las amigas me ven como la mala porque la “hago sufrir” pero ¿si le prestara atención no me verían como la mala porque le pongo los cachos a mi pareja o sea por ser “puta”? O sea de cualquier manera uno sale perdiendo. Creo que cada vez que vayamos a involucrar a alguien en un chisme, cuento o catalogar a alguien como mala hay que ponerse primero en la situación y luego pensar que haríamos o como nos sentimos.

Mafer Orellana©
mafer_orell@yahoo.com

INVISIBILIZANDO A LAS LESBIANAS



Durante mucho tiempo el ser homosexual, en su fase plena de humano racional, ha sido cuestionado y mal visto como lo sabemos, pero eso si incansable luchador por hacer prevalecer lo único que considera verdadero, la igualdad como seres y el amor como humanos, amor que desinteresadamente como un hombre y una mujer, también somos capaces de sentir y mantener, de alimentar y proteger. Hace mucho tiempo atrás relaciones homosexuales, solamente se las consideraban a las que las que eran mantenidas únicamente entre hombres, ser gay era (y es) para muchos un verdadero y único pecado, que solo podía ser castigado con la flagelación o llamada purificación, la castración y en algunos casos la muerte; sin embargo la mujer en su calidad de ser débil, decidió también hacer sentir su posición, hacer saber a los demás que eran capaces de sentir las mismas emociones y sentimientos hacia un ser de su mismo sexo.

Cuestionadas, no se si en mayoría o minoría que los hombres, pero igualmente mal vistas; las lesbianas hoy en día son una pieza clave en la comunidad gay a nivel mundial, dignas de formar relaciones duraderas, estables, basadas tanto en la estabilidad económica como laboral. Cabe destacar que antes el ser lesbiana, era sinónimo de ser "marimacho", aquel personaje que usaba ropa de hombre y tenía un desenvolvimiento completa y absolutamente masculino, y era precisamente por eso que eran (y son) mal vistas, al adoptar posiciones que no iban para nada de acuerdo con su naturaleza humana. Hoy en día en cambio el ser lesbiana está muy alejado del ser marimacho, ricas en una excelente delicadeza femenina, ahora son sutiles, elegantes, para nada “obvias” como diríamos, claro que aún existen sus excepciones. Desde que se que soy gay, nunca había tenido la oportunidad de tratar directamente con una de ellas, pero la oportunidad llegó y está representada con las dos mejores de los personajes Xena y Jolie.

Primero fue Xena, vaya nunca me imaginé que se convertiría en parte importante de mi vida, la compenetración con ella es casi exacta (no creo en la perfección), su carácter, dinamismo, creatividad, sensatez, pero sobre todo la sencillez y la originalidad hacen de ella un ser único entre millones, no se imaginan la cantidad de discrepancias que hemos tenido, desde las más absurdas peleas, hasta las más ricas experiencias, no hay cosa que no pueda compartir con ella, a pesar de que se que no está de acuerdo con mis ideas, me apoya, a pesar de que no está de acuerdo con mis actos, me cuestiona y me apoya, es sencillamente genial, ella dice que soy su “puto” favorito, mientras que yo le digo que es mi “bitch” preferida; francamente me tardaría horas en plasmar lo que ella realmente es, sin embargo no puedo dejar de decir que todo aquel que tenga la oportunidad de encontrarse con ella en alguna circunstancia de la vida, debería sentirse más que afortunado. Luego llegó Jolie, vaya mi linda amiga Jolie, cuando nos conocimos fue algo circunstancial y sin importancia, pensé que era una amiga casual, que equivocado estaba, cuando ella llegó a Xena, nunca pudo haber sido en el mejor momento, fue como aquella persona que llega a ti en el momento justo y en el instante correcto; cuando me enteré que ella era mucho más que una amiga para Xena, sentí como si ya hubiera sabido lo que se vendría, a pesar de que yo se lo comenté a Xena en algunas ocasiones; cuando decidí contarle que yo era gay no fue para nada difícil, solo me dijo que le alegraba saberlo, me sonrió y me abrazo, y al oído me dijo que agradecía que haya confiado en ella.

Jolie, es elegante, sutil, reservada, una niña de la cual todos quedan encantados de ver, hablar con ella es genial, por lo menos conmigo tenemos una compenetración bárbara, poseemos los mismos gustos en chicos (cosa que molesta a Xena), y su equilibrada forma de pensar hacen de ella que no sea un ser cualquiera; perseverante, persistente, siempre aferrada a sus convicciones, y un tanto cerrada a veces, Jolie es una dama como yo le digo, y junto con Xena hacen una pareja muy muy especial. La profunda admiración que les tengo, no se compara con nada, ellas son el fiel reflejo que el prototipo de lesbiana convencional (machorra) quedó a tras, ambas son muy muy femeninas, se sienten orgullosas de ser mujeres y sobre todo de ser lesbianas, pero más orgulloso me siento yo de haber tenido el honor de conocerlas y placer de haber compartido tanto con ellas. Las quiero mucho mis grandes y entrañables amigas.

Xavyer Vasquez Oñate©
xavyercito@yahoo.com